Contexto Histórico

Han pasado casi 5 siglos desde la caída del Imperio Humano de Occidente, presa de una violenta y repentina invasión de orcos que tomó por total sorpresa a un régimen que arrastraba años de decadencia política.

La 5ta generación de nobles humanos, descendientes de los capitanes del antiguo ejército imperial, gobiernan de manera separada los territorios que antaño conformaban el imperio y que sobrevivieron a la embestida orca, defendiendo las fronteras de continuas invasiones y ataques de terribles criaturas.

Solo la religión, que para muchos ha sido la causa de la decadencia del imperio, mantiene en cierta medida unidas a las ciudades occidentales. El poder del rey, ahora caído, ha sido reemplazado por el poder de los clérigos. Ellos han mantenido su autoridad, y son el orden aceptado, tras haber ayudado a defender a la poblacion cuando el ejército no pudo. Ellos sotienen a los señores de las ciudades, y le dan legitimidad a su gobierno.

Luego de 500 años de inestabilidad territorial, peligro en las fronteras, rutas peligrosas y aislacionismo, un cambio ha empezado a operar poco a poco. Los comerciantes se arriesgan, una vez más, a salir de los castillos; las ciudades se abren poco a poco, y compañías de mercenarios escoltan cargamentos de mercancías de un lugar a otro. Los caminos hacia los bosques elfos y eladrin del noroeste y las ciudades enanos del norte vuelven a ser utilizados, y seres de estas razas que quedaron aislados de las tierras de sus ancestros tras llegar a territorio humano en los tiempos de profundo intercambio cultural característicos del auge del imperio, tienen nuevamente la oportunidad de ver a sus hermanos.

Pero nada es sencillo: los caminos siguen siendo peligrosos, infestados de monstruos y bandidos; los ataques de orcos, goblinoides y otras criaturas organizadas no se han detenido; y el Imperio de Oriente, aún organizado bajo el mando de un Emperador asesorado por un consejo de magos, realiza de modo abierto esporádicos intentos expansionistas hacia el occidente.

En este contexto, ser aventurero se presenta como la única vía para escapar al sistema: los hijos de granjeros se lanzan a los caminos a probar fortuna y buscar tesoros, y los nobles descontentos con la política se arriesgan a explorar las antiguas ruinas y fortalezas abandonadas en busca de antiguos artefactos de renombrado poder.

Contexto Histórico

Tierra Medieval II Merovingian